Un científico possense realizó un gran descubrimiento

Un científico possense realizó un gran descubrimiento





El laboratorio de Biología del ARN, del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, descubrió una nueva proteína esencial para la vida de las plantas. El director de ese laboratorio es el investigador nacido en Justiniano Posse Pablo Manavella.

 

Una publicación del CONICET, del mes de marzo ofrece detalles del descubrimiento realizado por el equipo de Manavella. En esa publicación informan que “debido a su incapacidad para trasladarse de un lugar a otro las plantas, a diferencia de los animales, responden a cambios en las condiciones ambientales modificando su forma, tamaño, número de órganos y tasa de crecimiento. Esto se debe a la necesidad de modificar su fisonomía para adaptarse a las nuevas condiciones. Para lograr estos cambios, las plantas necesitan modificar rápidamente la expresión de ciertos genes, es decir la cantidad y el tipo de proteínas que se generan a partir de los mismos. Desde hace relativamente poco tiempo, se sabe que existen pequeñas moléculas de ARN, llamadas micro ARNs (miARNs), cuya función es marcar el producto de ciertos genes para ser destruidos, anulando así la producción de las proteínas codificadas por estos genes. Este proceso, llamado silenciamiento génico, es producido por una proteína llamada ARGONAUTA 1 (AGO1), que reconoce a los miARNs y sus genes blancos. En cada célula cientos de miARNs confluyen en AGO1 para cumplir su función, convirtiendo a esta proteína en un cuello de botella en la vía y un elemento fundamental para el funcionamiento de la planta.







El descubrimiento fue publicado en la revista Molecular Plant, y pertenece a un grupo de investigadores del Laboratorio de Biología del ARN del IAL, liderado por Pablo Manavella, identificó un mecanismo regulatorio que promueve la degradación de la proteína AGO1 y, en consecuencia, reduce el accionar de los miARNs (Re et al, 2020). El grupo demostró, además, que cuando las plantas están expuestas a radiación ultravioleta potencialmente dañina, por ejemplo durante el verano, dicho mecanismo es bloqueado, lo que estabiliza a la proteína AGO1 y aumenta la reparación del daño al ADN producido por la luz ultravioleta. Esto asegura la integridad del genoma y la sobrevida de la planta.

 

Los autores del trabajo mencionado Delfina Re, Agustín Arce, Federico Ariel y Pablo Manavella son investigadores del CONICET en el IAL y docentes de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral. Damián Cambiagno y Ariel Tomassi son becarios posdoctoral y doctoral del CONICET en el IAL, respectivamente. También participaron del trabajo Marisol Giustozzi y Paula Casati, del CEFOBI (CONICET-Universidad Nacional de Rosario).

 

Pablo Manavella estudió en Justiniano Posse hasta terminar la educación media. Luego se mudó a Córdoba, donde continuó sus estudios en la Universidad Nacional. En la actualidad es Doctor en Ciencias Biológicas y Licenciado en Bioquímica Clínica en la Universidad Nacional del Litoral. Investigador Independiente de CONICET - Profesor Adjunto UNL.

 

El destacado científico le puso una nota de color al hecho científico al nominar la proteína como CARP9, en homenaje a River Plate, el club de sus amores y a Enzo Francéscoli, su ídolo futbolístico.